La piedra de Heráclito

A Juan Sanchez Peláez



Sabemos que la misma agua
no pasa dos veces
por el mismo cauce

Sabemos que la misma piedra
no es pulida dos veces
por la misma agua

Sabemos que cada mañana
un río nuevo amanece y al entrar
la noche se hace océano

Sabemos entonces
que de los tantos ríos que
han pasado por un mismo cauce
queda como testimonio una isla
habitando entre aguas invisibles
Testigo mudo de que esa piedra
sin moverse
ya estuvo en el mar
    





© 2000 Enrique Moya